Empezar por el problema, no por una lista de piezas
Un ruido, una vibración o un cambio de comportamiento puede tener más de un origen. Recogemos cómo y cuándo aparece, revisamos el vehículo y delimitamos el trabajo necesario antes de presupuestar.
Si durante la intervención aparece una necesidad adicional, debe explicarse y autorizarse antes de ampliar el trabajo.
Información que ayuda a diagnosticar mejor
Cuanto más concreto sea el contexto, más útil resulta la primera revisión. No hace falta conocer mecánica: basta con describir lo que ha cambiado.
- Desde cuándo ocurre y si ha ido a más
- Si aparece en frío, en caliente, al frenar o al acelerar
- Qué testigos se han encendido
- Qué trabajos se realizaron recientemente
Documentación durante el proceso
La recepción, el presupuesto y la autorización digital dejan constancia del estado de entrada y del alcance aceptado. El objetivo es que sepas qué se revisa, qué se propone y qué has autorizado.

