Cada vehículo tiene su propio plan
Los intervalos y especificaciones dependen del modelo, el motor, el año, el tipo de uso y las indicaciones del fabricante. Por eso no aplicamos una cifra universal de kilómetros o meses a todos los coches.
El mantenimiento se planifica consultando la información del vehículo y revisando su historial y condiciones de utilización.
Qué conviene traer a la cita
El kilometraje, el libro o historial de mantenimiento y cualquier factura anterior ayudan a identificar qué corresponde revisar y qué ya se ha realizado.
- Kilometraje actual y uso habitual
- Historial de cambios y reparaciones
- Avisos del cuadro o mensajes de mantenimiento
- Cambios recientes de consumo, ruido o comportamiento
Aceite y filtros: la especificación importa
No basta con elegir una viscosidad parecida. El lubricante y los filtros deben responder a las especificaciones aplicables al motor. Usar la referencia adecuada forma parte del mantenimiento, igual que respetar la cantidad y el procedimiento correctos.

